domingo, 16 de diciembre de 2012

Fin del 2012 con sabor a rock 'n' roll



El 1 de abril de 2011, Layabouts salían al escenario de la sala Caracol en Madrid, a presentar su tercer disco Savage Behavior, uno de los trabajos más aclamados por el público y por la crítica hasta el momento. Tras 18 meses de gira pasando por festivales como FIB, Arenal Sound, Turbo Rock, o incluso la mítica sala Barfly de Londres, la banda madrileña Layabouts, quiere despedir el año con uno de los conciertos más salvajes. 

Una semana después del fin del mundo según los Mayas, este grupo por si acaso no se cumple, cerrarán el 2012 con una auténtica noche de Rock and Roll. Layabouts, han preparado para el 28 de diciembre un concierto en la sala Gruta 77, con un repaso a la historia del Rock and Roll. Si los mayas fallan en sus predicciones del fin del mundo, podemos escucharles tocar canciones como Inside looking out the animals, o Jhonny B. Good de Chuk Berry. Lo que está claro es que sean las canciones que sean, todas ellas tendrán un cundiendo en común: el rock. 
Junto a ellos, también estarán una de las promesas del rock madrileño, Scapeless, el quinteto que ha tenido la oportunidad de tocar en escenarios principales de la capital. 

Lo que es seguro. es que si los Mayas fallan en sus predicciones, el 28 de diciembre, la sala Gruta 77, temblará ante un grupo que una vez más demostrará que su hábitat natural está encima de los escenarios, desplegando su verdadero potencial y pasando por encima de todo lo que se les ponga por delante. 

Gemma Izquierdo López

Decepción fantástica


El día tan esperado por los fans de El Señor de los Anillos ya llegó. El pasado viernes, las entradas de los cines españoles se agotaron. La gente hacía cola para ver El Hobbit, un viaje inesperado, la última “obra maestra” del cineasta Peter Jackson. El público entraba a la sala con cubos gigantes de palomitas y refrescos enormes.
Antes de iluminarse la pantalla y de envolver el lugar con el sonido procedente de los altavoces, los espectadores, ansiosos por ver el resultado de la primera parte del film fantástico, murmuraban sobre las críticas y los foros que habían leído, y comentaban aquellos aspectos que esperaban encontrarse en la película.
Al empezar la película el silencio reinó la sala, aunque no por mucho tiempo ya que los cuchicheos no cesaron en ningún momento a lo largo de la película, y los fans se dejaron llevar por un movimiento de cámara que conducía al mareo. Al no estar viendo el film en 3D, el mareo fue mínimo.
Desde el minuto uno, los asistentes miraban con atención a la imagen en movimiento para averiguar si había algún cambio debido a la utilización de los 48 fotogramas por segundo, pero realmente no hallaron diferencia alguna.

El argumento de la película de casi tres horas de duración se puede resumir en tres simples palabras: persecución de orcos. Por ello algunos espectadores al acabar el film sintieron un gran alivio porque solo deseaban salir de ahí y hacer como Gandalf: “¡Corred insensatos, que mi vejiga no aguanta más tiempo!”
Comparada con la trilogía de El Señor de los Anillos, la trilogía de El Hobbit ha sido un fracaso. Aunque sin duda alguna la escenografía, vestuario y fotografía siguen siendo increíbles, y tan cautivadoras y llenas de magia como en las películas predecesoras. Y no sólo eso: está claro que si la nominan a los Oscars será por el montaje y los efectos especiales; además de la sublime actuación de Martin Freeman, que interpreta a Bilbo Bolson.

Algunos pueden pensar que es una de las mejores películas del 2012, otros que ni de lejos, y el resto, son aquellos sensatos que dicen que aunque hayan escenas del libro bien representadas en la película, lo mejor es disfrutar de la novela y dejarse llevar por nuestra propia imaginación en la que hay cabida para todo.

María Abadía Lozano

domingo, 9 de diciembre de 2012

El negocio de los Grammy


                  Fun, en la noche de la presentación de los nominados.

Considerar que los Grammy son los Oscar de la música no puede estar más lejos de la realidad. Más allá de talento o calidad musical, los Grammy se dedican a premiar, en su mayor parte, a la mejor inversión en publicidad y promoción del año. Dar un Grammy a la repetitiva Call Me Maybe es como darle el Oscar a Torrente, película que batió todas las taquillas y que aun así no se encontraba en la pasada ceremonia. La lógica de estos premios es más extraña que Nicki Minaj eligiendo vestuario a ciegas. ¿Qué rige que una canción que aparece de repente en todas las radiofórmulas musicales esté a punto de ganar el premio más prestigioso de la música y bandas como Queen jamás se llevaran una estatuilla?

Remontándonos a estos lejanos tiempos de ahora bandas jurásicas, es curioso cómo músicos que han perdurado más allá de su época convirtiéndose en iconos e ídolos de cantantes que casualmente sí se han llevado su puñado de Grammys, no hayan tocado el premio en sus tropecientos años de carrera. Jimi Hendrix, guitarrista por excelencia y meta de todo aquél que toque este instrumento, jamás arañó un Grammy. Jay-Z ya lleva 14. Más le habría valido a Hendrix haber sido una estrella de la MTV o vestir ajustado y con gafas de sol en vez de con flecos y cinta en el pelo. Led Zeppelin, The Who o Chuck Berry son otros de los grandes artistas que han influenciado a siguientes generaciones de músicos y tampoco se han subido al escenario a recoger un Grammy.

Aun así, la sorpresa de este año ha sido que Justin Bieber y One Infection Direction no optarán a este premio. El chillido unánime de las fans nada más se ha sabido la noticia es el mismo que perfectamente podría haber pegado Scooter Braun, manager de Justin Bieber. Éste mismo ha defendido que el niño ha cumplido con las expectativas, llenado recintos enteros y vendido miles y miles de discos. No lo ha dicho pero parece que el chaval se ha encerrado de morros en su cuarto y no quiere salir hasta que se lleven "a ese Bruce Springsteen de mi gala." Y una vez más, es la prueba del punto de estos premios que provoca tal disparidad de opinión. Se está premiando el negocio, no la música.

Los candidatos se han dado a conocer hace escasos días pero la gala tendrá lugar el próximo mes de febrero, donde se darán cita desde Kanye West hasta Mumford & Sons, pasando, como no podía ser de otra forma, por Adele. Mientras, hasta que llegue el momento, habrá que seguir escuchando a los que siguen preguntándose por qué "ese chino tan gracioso del Gangnam Style" no está nominado.


Paula Cantó Montal

Mr. Quixote de la Ruta 66


“En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía no hace mucho tiempo un hidalgo de los de lanza en astillero, escudo antiguo, rocín flaco y galgo corredor”. Se trata del gran Don Quijote de la Mancha, una de las mejores novelas caballerescas de la Literatura. Niños y niñas de todas las generaciones se han dejado llevar por el mundo del caballero de armadura y corcel blanco, por el simpático, y algo regordete, compañero Sancho Panza, y por la locura que rige durante toda la historia del gran escritor español Miguel de Cervantes. Pero no solo los habitantes de la Península y de sus islas nos hemos dejado atrapar por el hidalgo, parecer ser que los americanos también han sido sucumbidos, o eso refleja el acuerdo que han firmado Disney y la productora de Johnny Depp para desarrollar una nueva versión cinematográfica del clásico “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”.


El proyecto ha sido descrito como una adaptación moderna de la obra de Cervantes. Los guionistas encargados de hacer dicho cambio son propios de comedias. Quizá quieran hacer un Quijote más divertido y ambientado en la época actual.  Es posible que el protagonista, en vez de ser un hidalgo de cabellos blancos y armadura que cabalga sobre un lindo corcel, sea un atractivo hombre con chupa de cuero que conduce una Harley Davidson; Sancho Panza, en vez de ser un carismático manchego, sea una preciosa mujer de bandera con curvas; y en vez de surcar los paisajes de Castilla la Macha y enfrentarse a los gigantes molinos, recorran la Ruta 66 y se peleen con moteros. Más americanada imposible. Pero quizá Depp quiera mantener la esencia de la novela caballeresca y solo ambientarla en un espacio un tanto más moderno, debido a que el hombre de Kentucky ya había mostrado su interés por esta obra participando en la frustrada “The Man Who Killed Don Quixote”, una sátira moderna inspirada en el mundo de Cervantes ideada por el cineasta Terry Gilliam. Desgraciadamente, este proyecto nunca se finalizó por problemas técnicos, de presupuesto y de reparto.

Aún se desconoce el título final del film y si Johnny Depp participará en él; pero una cosa sí que está clara: la literatura española, por mucho que pasen los siglos, sigue marcando fuerte en el panorama mundial. 400 años después, el más famoso caballero de armadura y corcel, pasa del papel a la gran pantalla.

En su estreno veremos si sigue siendo Don Quixote de la Mancha, o Mr. Quixote de la Ruta 66 con su despampanante Harley Davidson.


María Abadía Lozano 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Una gran revelación


A sus 64 años, muere el pionero del Folk catalán Joan Maria Boix Masramon. El artista catalán nació en Barcelona en 1970, y desde obtener su primer premio como mejor interprete en el festival de Danza de St. Petersburgo, sembró una espectacular trayectoria como bailarín.

Boix fue uno de los fundadores del Grup de Folk y del posterior Falsterbo 3, que fue el primer conjunto musical estable y con proyección popular formado por el doctor Eduard Estivill y Amadeu Bernadet. El Grup de Folk nació como agrupación de cantantes, grupos y animadores musicales que en 1967 y 1968 pretendía ser una alternativa popular al otro grupo de la Nova Cançó, los Setze Jutges, del que formaban parte artistas más conocidos como Serrat, Llach, Maria del Mar Bonet o Guillermina Motta.

El ultimo disco de Falsterbo 3 con Joan Boix, ja no tinc altra sortida, aparece el año 1976 y es una vuelta a las versiones americanas. Junto a su hermano Xesco Boix, en sus inicios estudió becado en Estados Unidos y al volver importó canciones de Folk que tradujo al catalán.

Lamentablemente, problemas de salud hicieron que el bailarín, se alejara de los escenarios donde tanto había maravillado, sin poder reaparecer en las actuaciones del Grup Folk ni de Falsterbo. Al igual que su hermano Xisco, Boix sufría esquizofrenia, enfermedad por la que se alejó de la música, teniendo los recuerdos de los buenos años que había disfrutado como un gran bailarín.

Lo que está claro, es que con su pérdida nos despedimos de un ser humano, pero nunca olvidaremos al gran artista cuyo amante más fiel era el ballet. 

Gemma Izquierdo López