En
el año 1895 nace una preciosa bebé a la que su padre Conde Drácula jura
proteger de los humanos, a raíz de la muerte de su madre Marta por culpa de
estos, construyendo un grandioso hotel que solo sea conocido por los monstruos.
Un día Mavis decide salir a conocer mundo, esto pone muy nervioso a Drácula que
se propone hacer lo que sea necesario para conseguir que su querida hija se
quede en el hotel. Todo va según lo previsto hasta que Johnny, un humano
simpático y solitario descubre este hotel y se convierte en su huésped. Es ahí
donde empiezan los problemas para Drácula, ya que no solo no ha conseguido
proteger a su hija de los humanos ya que tiene a uno en su propio hotel, sino
que su querida hija Mavis, empieza a sentir algo más que una simple amistad por
él.
El
director Genndy Tartakovsky, sorprende al espectador con una visión buena,
amable y divertida de los monstruos frente a los malvados y despiadados
humanos en su nueva película Hotel Transilvania. Esta comparación hace que niños y no tan niños se planteen la imagen que tenían acerca de los monstruos y
no los vean como algo temerario, sino como personajes que tienen sentimientos.
El
film está repleto de color y buena música, sin olvidar los graciosos y
diferentes acentos que Tartakovsky añade a los monstruos para dar un toque
divertido y risueño. Otro aspecto a destacar son las interesantes expresiones
actuales que Johnny, el humano, utiliza para hablar, así como: “los conciertos
de Lady Gaga”, o “The Killers”, esto desconcierta a los monstruos debido a la
gran diferencia de edad y a los diferentes tiempos en los que viven.
Esta
película plagada de humor y diversión, enriquece las sonrisas de tanto niños
como de adultos, haciendo de esta hora y media un agradable momento para
disfrutar juntos en familia.
Gemma Izquierdo López
No hay comentarios:
Publicar un comentario